sábado, 21 de marzo de 2015

Orden en el desorden

He escuchado muchas veces justificar mesas llenas de libros y folios sin orden aparente, en que es algo propio de genios, artistas, científicos, emprendedores o escritores. Y algo de eso hay, son muchos los grandes personajes históricos que se caracterizaron por su desorden en la mesa de diseño pero sus grandes proezas al proyectar esos diseños en la realidad, ya fueran estrategias de guerra, artilugios, juegos visuales o grandes discursos.

¿Cómo distinguir entonces entre aquellos que teniendo su mesa desordenada, son creadores y los que son perezosos?

Para empezar, voy a poner una única premisa:

Sólo se contemplan aquellas situaciones en las que hay una única persona que decide qué es lo que ha de estar en la mesa, es decir, se excluyen las mesas de trabajo, salvo las de aquellos que tengan total capacidad de decisión sobre su área.

Siendo así, se puede distinguir la mesa de alguien proactivo, porque sólo tiene estos 3 tipos de papeles:

1. Papeles que todavía están pendientes de ser leídos.
2. Papeles que siendo leídos, están en espera de un momento adecuado para aprovechar su potencial.
3. Papeles que tienen que ver con proyectos actuales.

Nunca encontraréis en esa mesa, papeles de cosas que no hayan gustado al usuario de la misma. Por la razón que sea, si no gusta, fuera de la mesa, inmediatamente.


Otra forma de distinguirlos es por sus acciones, por sus golpes de timón encarando sus objetivos.

Una persona con objetivos claros, puede dar golpes de timón para rodear algún escollo, pero enseguida vuelve a redirigir el rumbo, una vez lo supera. Enfoca sus acciones para llegar al lugar deseado.

Una persona con objetivos dispersos, suele dar golpes de timón cada vez que cambia de objetivo. Sus acciones y recursos no permanecen mucho tiempo enfocados en el mismo lugar.

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