martes, 21 de julio de 2015

Canción de la semana

Después de un parón bastante largo volvemos con la canción de la semana, disfrutadla!!

 Florence+The Machine: Delilah


sábado, 21 de marzo de 2015

Orden en el desorden

He escuchado muchas veces justificar mesas llenas de libros y folios sin orden aparente, en que es algo propio de genios, artistas, científicos, emprendedores o escritores. Y algo de eso hay, son muchos los grandes personajes históricos que se caracterizaron por su desorden en la mesa de diseño pero sus grandes proezas al proyectar esos diseños en la realidad, ya fueran estrategias de guerra, artilugios, juegos visuales o grandes discursos.

¿Cómo distinguir entonces entre aquellos que teniendo su mesa desordenada, son creadores y los que son perezosos?

Para empezar, voy a poner una única premisa:

Sólo se contemplan aquellas situaciones en las que hay una única persona que decide qué es lo que ha de estar en la mesa, es decir, se excluyen las mesas de trabajo, salvo las de aquellos que tengan total capacidad de decisión sobre su área.

Siendo así, se puede distinguir la mesa de alguien proactivo, porque sólo tiene estos 3 tipos de papeles:

1. Papeles que todavía están pendientes de ser leídos.
2. Papeles que siendo leídos, están en espera de un momento adecuado para aprovechar su potencial.
3. Papeles que tienen que ver con proyectos actuales.

Nunca encontraréis en esa mesa, papeles de cosas que no hayan gustado al usuario de la misma. Por la razón que sea, si no gusta, fuera de la mesa, inmediatamente.


Otra forma de distinguirlos es por sus acciones, por sus golpes de timón encarando sus objetivos.

Una persona con objetivos claros, puede dar golpes de timón para rodear algún escollo, pero enseguida vuelve a redirigir el rumbo, una vez lo supera. Enfoca sus acciones para llegar al lugar deseado.

Una persona con objetivos dispersos, suele dar golpes de timón cada vez que cambia de objetivo. Sus acciones y recursos no permanecen mucho tiempo enfocados en el mismo lugar.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Se nos va 2014




Es difícil saber, si ahora que termina 2014, estoy más cerca o más lejos de mi objetivo.

Quizás esté exactamente a la misma distancia.

Quien sabe...

domingo, 12 de octubre de 2014

De telarañas y hombres



Normalmente soy apolítico, y no hago caso a estas cosas, pero esta vez coincidió que de las personas que conozco, sí había las suficientes conexiones como para tratar de forzar el cese de ciertos grandes cargos.

Y fue divertido echar una mano a toda aquella gente coordinada.Su imagen de intocables ha desaparecido, al menos por unos días, tal y como ocurre siempre que la masa les exige que hagan las cosas bien. Al fin y al cabo, ese es el fin último de esos cargos, servir al público; aunque a veces no sea así.

Dado que no ha habido ningún nuevo revés en esa gran bola de nieve, no sirve de nada continuar con este tema, ya que enseguida la masa (en la que me incluyo), volveremos a nuestros quehaceres diarios.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Protejo intereses, pero no los tuyos.



Pasa a veces que dentro de la jerarquía de una empresa, un empleado como los demás, trata de imponerse para que otros empleados dejen lo que están haciendo, y les dén máxima prioridad a sus intereses, sin que haya una instrucción de alguien de mayor jerarquía que lo avale.

Y esto lleva a roces... Me está pasando ahora mismo, precisamente eso...Que un empleado, viendo peligrar parte de sus intereses, está realizando toda una campaña de acoso y derribo para que coja yo la responsabilidad de esas gestiones.

Y lo ve peligrar, porque quien lo llevaba hasta ahora, se ha marchado a otra empresa, y no queda nadie que tenga tiempo para realizar esas tareas.

El caso es que como empleados, ambos hemos coincidido de cuando en cuando, y la relación ha sido entre cordialidad e indiferencia, ya que estamos en áreas que no tienen nada que ver y además el pasa la mayor parte del tiempo fuera de las instalaciones.

Yo comprendo su situación, pero ocurren varias cosas:

                  1. Tengo suficientes funciones ya como para cubrir el 100% de mi jornada y más.
                  2. Tengo otros intereses a los que doy más prioridad.
                  3. Su petición carece de autoridad, y si la ratifican, cruzaremos una línea roja.
                  4. Más que petición, me lo exige y me parece una falta de educación y de respeto.
                  5. Solo pide, no hay ningún tipo de negociación, y sin eso no puede haber trato.
                  6. Hay un precedente en el que ayudando a un caso parecido, terminó volviéndose en mi contra.

Ojalá tenga suerte con sus intereses, pero la solución debe buscarla el y es ajena a mí.

lunes, 11 de agosto de 2014

La creación en persona.



En ocasiones ocurre que el Universo parece conceder cualquier capricho a unos pocos, mientras que ignora los deseos de la mayoría.

Y en efecto, así es. Y eso se debe a que la mayoría usamos más tiempo pensando en lo que nos falta, que en todo lo que tenemos. Esa sensación de falta de cosas amplifica y asegura que se produzcan eventos que nos dejen con aún menos cosas.

Hay una frase bíblica que ya comentaba este fenómeno:

      "Al que tiene, más se le dará; mientras que al que no tiene, hasta las sandalias se le quitarán".

Aunque no es un fenómeno medible. Cuando piensas en lo que deseas, ¿qué sensación predomina, bienestar por aquello que deseas; o desasosiego por la sensación de no tenerlo? Si es lo segundo, tienes una buena razón por la que no lo estás consiguiendo.

En lugar de ello, enfócate en lo que quieres, convéncete de que tú eres una de esas personas a la que las musas de la creación sí escuchan constantemente. Y convéncete de que mereces aquello que deseas. Y siendo así dedica unos minutos diarios a imaginar la sensación de tener tu deseo, no de tenerlo en un futuro, sino de tenerlo ya, ahora.

Y el hecho de creer que ya lo tienes te acercará a las personas, condiciones que harán posible tu deseo. Esta es una filosofía de coaching, que cada cual, y como siempre, es libre de creer o no. Y en ambos casos tendrá razón.

domingo, 29 de junio de 2014

Cambio de ritmo


Buenos días a todos los lectores de orcomonas.
Lo primero, daros las gracias a todos por las más de 200 mil visitas a este blog.

Este ha sido un año extraño, casi, en todos los sentidos. Muchos proyectos se han quedado en el tintero, otros se han desdibujado y los más, se han aplazado esperando un mejor momento para realizarlos.

Los últimos meses no he podido coincidir con mucha de la gente que aprecio por mi horario laboral y de transporte. Por ello, en cuanto me sea posible trataré de retomar esas amistades.

Ahora una nueva persona comienza en ese puesto y le deseo la mejor de las fortunas. Ese puesto a mí me ha servido para entender y adaptarme a los diferentes ritmos de cada una de las personas y empresas, de las que dependía que alcanzase los resultados que se esperaban de mí. Parece absurdo, pero he llegado a conocer al detalle los ritmos de muchas decenas de personas. Hasta el punto de saber que si necesitaba comprar un determinado repuesto, lo compraba en una empresa u otra, dependiendo de si era lunes o viernes, ya que en la práctica, había aprendido que había empresas que trabajaban muy bien unos días y muy mal otros. He buscado optimizar la logística todo lo posible.

Mi objetivo sigue siendo el mismo, y aunque es muy poco probable, asimilo cada experiencia para mejorar en cualquier área que me permita avanzar un paso más.

lunes, 10 de marzo de 2014

Todo el mundo quiere mandar sobre los demás.

Es curioso, parece que el deporte nacional en España no fuese el fútbol, sino juzgar y mandar sobre la vida de los demás.

Al español medio le gusta persuadir, aconsejar, ordenar, dejar entrever e insinuar que muchos sino todos los actos que realizas a diario están mal hechos y que deben ser corregidos según su consigna, dándose casos absurdos como que alguien que no tiene hijos aconseje a quien si los tiene sobre cómo educarlos, o alguien que no tiene trabajo indique lo mal que lo está haciendo a otro que sí tiene el empleo.

Y no creáis que el hecho de que un individuo no conozca a otro lo echa para atrás, en la manía de aconsejar, se presupone basándonse en nada, se manda callar sin conocer y se asegura sin comprobar, que las cosas se están haciendo mal y que deben corregirse, aunque jamás se haya comentado nada acerca de un determinado tema, seguro que te encuentras a alguien que te dice que lo estás haciendo mal.

Ole sus... Luego la gente se pregunta el porqué de que a España le vaya como le va...Hombre, igual si cada uno intentase mejorar su vida en vez de dedicar todos sus recursos a señalar los errores de los demás, otro gallo nos cantaría. Ah no, que la culpa es de una coyuntura global, o de los políticos contrarios a los propios, o de que los mayas se equivocaron al pronosticar el fin del mundo. Al final somos muy pocos los que aún nos responsabilizamos de nuestros actos y pasamos más tiempo tratando de mejorarnos a nosotros mismos que echando lodo sobre terceros.

Y por eso, somos los que vamos logrando cositas. Cositas que siempre se atribuyen a suerte, casualidades o azar, pero nunca a la manera de hacer las cosas, no vaya a ser que realmente pudiesemos estar haciendo las cosas bien.

En fin, todo esto viene porque el finde pasado, la primera vez en un mes que tuve tiempo para ir a una cafetería a tomar una cerveza y leer el periódico, alguien me llamó la atención. Y no creáis que lo conocía, lo había visto una vez en mi vida y desde entonces ha tratado de que done dinero a su organización, con todo tipo de tretas. Y me llamó la atención porque parece ser que si yo no tenía tiempo entre trabajar, estudiar, escribir y reflexionar como para sacar un hueco y charlar con el "todos los ... días", cómo era posible que pudiera estar en una cafetería tomando algo.

Sí, amigos sí, parece ser que trabajar, estudiar, escribir y reflexionar no es mérito suficiente para poder tomarte una cerveza al mes sin que una especie de ...señor, te llame la atención y vuelva a insistirte en que dones pasta para una causa, que es ajena a tus preocupaciones.

En fin, dice una amiga que en realidad, el número de idiotas en el mundo es muy pequeño, pero que están repartidos estratégicamente, para que te encuentres con al menos uno cada día.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Arañobots


Graban, analizan e interactúan de una manera matemática y objetiva. Su tecnología hace palidecer al Show de Truman. No tratan de influirnos, hacernos daño o ayudarnos, pero lo hacen. Su única razón de existir es construir y exagerar los pensamientos, costumbres y objetos predominantes en nuestra mente, vida y hogar. Haciendo que al que tiene, le sobre aún más y al que le falta, se le quite todo.

La única forma de usarlos en nuestro favor es dominándonos a nosotros mismos, pensando y actuando tal y como lo haríamos si ya tuviesemos todo lo que queremos.